lunes, 29 de julio de 2013

IR POR RAPACES Y SALIR ........

Después de localizar un interesante pareja de rapaces y el pollo volantón, algo más de cuatro horas y "esto" es lo que he conseguido, otro día será.


Antonio Domínguez Marmolejo

sábado, 20 de julio de 2013

PAGAZA PICONEGRA

Es tan común, que inicialmente casi no se le presta atención, en las lagunas interiores se reúnen en grandes bandos, surcando el cielo en vuelos planeados de gran maestría y elegancia, dado que realiza su alimentación de insectos en el aire, cazando al vuelo, aunque no desdeña amerizar, donde se alimenta en superficie, llegando a alimentarse de pájaros pequeños y ranas.
La pagaza piconegra, es del orden de las Charadriiforme, familia Sternidae y especie Gelochelidon nilotica, sus características morfológicas principales son : 
Longitud de 35 a 42 cm; envergadura de 76 a 86 cm, peso de 200 a 250 gramos, realiza su vida social en bandadas, con una longevidad de hasta diez años y presenta un estatus de peligro; se encuentra en la Península, desde el mes de abril a noviembre.



Realiza su nido en un hueco pequeño en la arena o en el fango, al que tapiza de hierbas, cerca del agua su puesta es de tres huevos y realiza una sola nidada, durante los meses de mayo a junio.

La observación de su vuelo, que es directo y fácil; más del tipo gaviota que el de los charranes; existen especies similares, con las que puede ser confundido, como son el fumarel cariblanco, aunque este presenta el pico y las patas de color rojo oscuro, el charrán común presenta el pico rojo vivo y la punta negra y finalmente el charrán patinegro, cuyo pico es más largo y fino, que el de la pagaza, al tiempo que su punta es amarillo claro.
Como he dicho anteriormente, me llamó la atención la maestría de su vuelo, con largos planeos, sin apenas pérdida de altura, sus giros de amplios radios, sin descomponer su figura, pudiendo realizar, cambios de dirección espectaculares y picados sobre el agua, en el caso de existencia de alimento.
La conformación de las alas corresponden al momento del vuelo, según sea este, con elegantes variaciones en el perfil aerodinámico, el cual adapta, a las condiciones de vuelo, al tiempo que acorta o alarga la longitud   y superficie alar, en beneficio de un vuelo planeado o uno rápido, en cuyo momento disminuye la superficie  de pluma de las puntas y curva las alas en flecha, manteniendo la misma superficie alar en la mitad anterior.
Las patas permanecen pegadas al cuerpo, casi en el interior de las plumas, al tiempo que las plumas de la cola permanecen cerradas, abriéndolas en forma de abanico en el caso de frenadas o giros cerrados, sus aleteos de mantenimiento y ascensión, los realiza, con el total de su superficie alar y abatiendo totalmente el ala.






Sus migraciones la realiza sobre el mar, aunque desarrolla su vida en marjales de agua dulce y lagunas costeras.


Antonio Domínguez Marmolejo
Ingeniero Técnico en Electricidad y Mecánica

sábado, 13 de julio de 2013

POLLO DE ALCAUDÓN COMÚN

Este pollo de alcaudón común (Lanius senator), fue tan amable de posar sobre su "percha" durante bastante tiempo, cosa que le agradezco, pues, al contrario de muchos compañero, en mi caso antes de que pueda enforcar, el pájaro ha volado. Pero esta ha sido de una amabilidad exquisita.


Antonio Domínguez Marmolejo
 

domingo, 7 de julio de 2013

MARTINETES

MARTINETES

El martinete común (Nycticorax nycticorax), del grupo de las ciconiformes y familia de las ardeidaes, suele alimentarse de noche, salvo en el caso de la existencia de pollos que deban ser alimentados; en estos días se ha producido una concentración, que de forma anómala permanecen al descubierto, aumentándose en las orillas del río, hasta bien entrada la mañana, cuando aprieta el calor, en cuyo momento pasan a perchar en las ramas de los eucaliptos y cañaverales de las orillas.
La inmovilidad es tal, que las moscas permanecen sobre su cuerpo
En esta ocasión existen inmaturos en el grupo, aunque totalmente emplumados y comiendo por sí mismo.
El martinete que comparte su nombre con uno de los "palos" del cante flamenco, que se canta acompañado del martillo sobre el yunque, es así mismo, un mazo de gran peso, para batir algunos metales, o abatanar paños, por extensión se llaman así mismo martinete, el edificio industrial, en el que existen estos mazos.
Obviando, los significados de la palabra y tomando solo el ave, es un animal  de ambiente acuático, de carrizales a bosques de rivera, junto a ríos y lagos, en la península Ibérica, se localizan desde marzo a noviembre, se alimentan al anochecer, en busca de peces, al típico estilo de las garzas, en el borde del agua.
Presentan una longitud de 58 a 65 cm; envergadura de 90 a 100 cm, peso de 600 a 750 gramos; longevidad de 10 a 15 años; presentando un estatus en declive por la desaparición de sus habitas.
Realiza una sola nidada de abril a julio, poniendo de 3 a 5 huevos.

Posado en la orilla del río, destaca su gran ojo.
La aparición en la zona que se ha fotografiad este grupo, se produce cuando las aguas del río disminuyen su caudal y la baja velocidad de las aguas y elevación de la temperatura permiten la proliferación de las algas filamentosas y se inicia la subida de peces de buen tamaño de peces al nacimiento del río.
Este macho, o está preocupado o tiene dolor de estómago
En esta ocasión, he podido contar algo más de doce aves, habiendo visto, por vez primera, dos jóvenes, totalmente emplumado, volando y aumentándose por sí mismos. 
En contra de su estatus, de animal en declive, el número de individuos, es superior a los vistos los dos años anteriores, aunque el pequeño periodo de tiempo  de observación, no es suficiente para sacar conclusiones.
Como he indicado anteriormente, la mejor hora para fotografiarlos, no solo por la luz, si no que permanecen prácticamente inmóviles en las orillas, es desde la salida del sol, hasta el momento en que se incrementa la temperatura, en cuyo momento de forma paulatina, buscan refugio del calor y presuntamente de la luz.
Tras la inmovilidad una buena sacudida de plumas
La posibilidad de acercamiento, para hacer fotos
, es muy elevada, con solo adoptar un acercamiento del coche, muy lento y sin ruido; inicialmente usaba una red de camuflaje en la ventanilla, pero últimamente me acerco sin red, solo he optado por a colocación del trípode de ventanilla, en el interior del vehículo, de forma que la cámara o el objetivo, queden al exterior, habiendo obtenido aproximaciones cercanas a los treinta cuarenta metros, las cuales pueden disminuir mucho, en el momento que permanecemos, si realizar movimientos bruscos o ruidos extemporáneos.
Macho adulto y juvenil
Una vez posicionado, de forma que obtengamos el mejor , o al menos, el menos malo, ángulo de iluminación del sujeto, solo tenemos que hacer acopio de paciencia y esperar que los dioses nos sean propicios, para poder obtener las fotografías, que no sean las aburridas poses estática, a las que estas aves, me tienen, acostumbrado, ya que pueden permanecer totalmente inmóviles durante horas, con solo girar el cuello, un pequeño ángulo a un lado u al otro.
Juvenil, uno de los dos existentes en el grupo
 Después de casi tres años, de usar mi coche como hide, he desarrollado una técnica de movimientos muy lentos, para lo que he tomado, como modelo al  
"perezoso", evitando cualquier movimiento brusco o precipitado, el cual invariablemente termina en un vuelo, que puede ser corto y pararse cerca,  o desaparecer para todo el resto del día.
Debemos tener muy claro, que el animal sabe que estamos dentro, y que dentro del vehículo, se encuentra su enemigo, por lo que la aparición del enemigo en el exterior de este desencadena, el instinto de fuga, el cual es activado en menor grado, cuando estamos en el interior.
Pareja, se supone, e inmaturo
Aunque es posible que en una sola jornada, se puedan realizar las fotos necesarias, lo más común, es que tengamos que realizar varias jornadas fotográficas, para obtener el suficiente material gráfico, que nos permite obtener alguna diversidad.
Como en toda jornada de fotografía es conveniente planificar las imágenes que deseamos obtener, lógicamente, nunca podremos imponer nuestro deseo al animal, pero si estaremos preparado para disparar cuando se produzca, bien la imagen deseada o al menos aquella que se aproxime a la que deseamos.
Así es que resumiendo, paciencia, paciencia, paciencia y suerte, más suerte, muchísima suerte y no olvidar que tratamos con animales libres e irracionales y regido por los impulsos del instinto y no del razonamiento. Es decir casi como si tratásemos con personas.
Mirando al coche, de forma inquisitiva.


Antonio Domínguez Marmolejo