sábado, 1 de junio de 2013

UNA DE MILANOS


Dadas las costumbres alimenticias, del milano negro (Milvus migrans), de capturar pescado moribundo o muerto de la superficie del agua, no me extrañó mucho contemplar, como los armados de los postes de una línea de veinte kilo voltios, se encontraban coronados por una banda de estos animales, lógicamente la línea carece de las protecciones reglamentarias para la protección de la avifauna, a pesar de encontrarse lindando con una laguna protegida.

 Aunque la riqueza piscícola de la laguna en cuestión, es dudosa, dada la calidad de sus aguas, con un contenido de sales apreciables, como digo, no me pareció anormal la presencia de esta banda, de unas quince aves , entre otras cosas por la posibilidad de que se estuviesen alimentando de carroña, estiércol u otros desechos, que hubiese en la zona.
Procurando no alarmar a los pájaros, para lo que me quedé en el interior del coche, cubierta la ventanilla con una red de camuflaje, así como el cuerpo de la cámara y el tele, me dedique a la observación del comportamiento de los animales, los cuales tranquilizados ante la inmovilidad del vehículo, al que presuntamente se encuentran habituado, dada la presencia de seres humanos y proximidad a un pueblo.


No obstante la aparente tranquilidad en un momento determinado y sin causa justificada, los milanos fueron lanzándose al aire, uno tras otros, y  tomando altura procedieron a adentrarse en la zona de olivares, tomando altura y como una escuadrilla de aviones de caza, se pusieron de forma que sus vuelos, los realizaban, de forma que el sol se encontraba detrás de ellos; inicialmente, me acordé de los progenitores de los pájaros, dado que esta posición, me colocaba en una posición de contra luz total.

Bajo estas condiciones tan desfavorables de luz y tras realizar las modificaciones pertinentes de sensibilidad, velocidad de obturación y diafragma, pasé a enfoque manual y tomé una serie de fotografías, en las que como puede ser visto, la presunta victima, no puede visualizar, ni el vuelo ni la posición del milano.
Desde esta posición, se descolgaban en un rápido picado, procediendo a adelantar las patas con las garras abiertas, procediendo a obtener sus presas, las cuales procedían a devorar.








 Por las circunstancias de mi ubicación en un plano inferior, a la zona de caza, así como la existencia de un extenso olivar, no tuve la suerte de poder hacer fotos del  momento de captura de la presa, de la que no tenía idea cual sería; puesto que en esa zona había visto en anteriores ocasiones, algunas liebres y muchos conejos, consideraba que eran presas de tamaño superior, a las que el milano podía capturar.
Cuando regresé a la carretera, pude observar, como del olivar corrían algunos gazapos para introducirse en el interior de las madrigueras, existentes en el talud de la misma.
De esta forma quedó resuelto, el producto alimenticio del que se estaban alimentando los milanos.



Antonio Domínguez Marmolejo
Ingeniero Técnico en Electricidad y Mecánica

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